PRODUCTOS DE ORAL B PRO 2000 RECAMBIOS

Para sostener la salud, debemos prestar atención a lo que hacemos y de qué manera lo hacemos. Un componente principal de la salud son las buenas prácticas sanitarias. La práctica de buenas prácticas de salud incluye la realización de ejercicio diario, la reducción del estrés, el mantenimiento de una buena dieta, el mantenimiento de un peso razonable y el control regular de la propia salud a través del autocontrol y las pruebas. Estos tres componentes de la buena salud pueden contribuir en buena medida a prosperar la salud y prevenir la aparición de muchas enfermedades. Además de esto, hacer estos cambios en el modo de vida puede tener un efecto beneficioso en otras áreas de su salud y en su relación con los demás.

Cuando se usa el cloro como desinfectante, el producto químico reacciona con cualquier material orgánico con el que entra en contacto, provocando un olor y un sabor similares a los del cloro. El producto sanitario más habitual que contiene este desinfectante es Chlorox. Este producto se vende por norma general con el nombre de "lejía" y se considera seguro para el empleo familiar, si bien se han registrado casos apartados de irritación y sensibilización de la piel en ciertas circunstancias. Otros desinfectantes habituales en el campo de los productos sanitarios son Chlorox, Chloroxapal, Oxapal y Purel. La concentración de cada uno de estos desinfectantes varía, y la manera en que reaccionan a los productos químicos y a los organismos asimismo varía. Para determinar si un desinfectante es apropiado para una aplicación específica, contacte con el organismo sanitario local, provincial o bien territorial. Una prueba fácil para saber si es preciso utilizar un desinfectante es hervir el agua sobre el nivel más alto de cloro que el producto admite. El agua hirviendo le va a dar una estimación de la cantidad de contaminación presente y puede utilizarse como guía. Sin embargo, si no está seguro de la potencia de un desinfectante, debe ponerse en contacto con su organismo sanitario local a fin de que le ayude. Algunos ejemplos de desinfectantes para superficies duras son el papel para cavidades, el Hardiplank, la zeolita líquida y los polímeros sin pintura. Estos productos se usan habitualmente en aplicaciones de limpieza residencial y suelen ser seguros para el uso doméstico siempre y cuando se usen conforme las instrucciones del fabricante.