PRODUCTOS DE MASCARILLAS 3M FFP3

La salud, según el enunciado de la Organización Mundial de la Salud, es un "equilibrio ordenado de cuerpo-psique-espíritu" que afecta a la salud del individuo, en su relación con el resto y en su capacidad para participar en la comunidad. Se han empleado diferentes enfoques para acotar la salud. Estos enfoques incluyen el examen físico de una persona y su entorno; los tratamientos médicos basados en el diagnóstico y las recomendaciones de un equipo de atención sanitaria; y los tratamientos psicosociales, como el asesoramiento y la terapia. El objetivo de la salud es sostenerla, retrasar la progresión de la enfermedad, prevenirla y prosperar la calidad de vida del individuo, la familia, la comunidad y la sociedad.

Cuando se emplea el cloro como desinfectante, el producto químico reacciona con cualquier material orgánico con el que entra en contacto, provocando un fragancia y un sabor similares a los del cloro. El producto sanitario más común que contiene este desinfectante es Chlorox. Este producto se vende en general con el nombre de "lejía" y se considera seguro para el empleo doméstico, si bien se han registrado casos aislados de irritación y sensibilización de la piel en determinadas circunstancias. Otros desinfectantes frecuentes en el ámbito de los productos sanitarios son Chlorox, Chloroxapal, Oxapal y Purel. La concentración de cada uno de estos desinfectantes cambia, y la forma en que reaccionan a los productos químicos y a los organismos asimismo varía. Para determinar si un desinfectante es apropiado para una aplicación específica, contacte con el organismo sanitario local, provincial o territorial. Una prueba fácil para saber si es necesario usar un desinfectante es hervir el agua sobre el nivel más alto de cloro que el producto acepta. El agua hirviendo le va a dar una estimación de la cantidad de polución presente y puede usarse como guía. Sin embargo, si no está seguro de la potencia de un desinfectante, debe ponerse en contacto con su organismo sanitario local para que le ayude. Ciertos ejemplos de desinfectantes para superficies duras son el papel para cavidades, el Hardiplank, la zeolita líquida y los polímeros sin pintura. Estos productos se utilizan habitualmente en aplicaciones de limpieza residencial y suelen ser seguros para el empleo doméstico siempre y cuando se empleen conforme las instrucciones del fabricante.