PRODUCTOS DE KIT DE MANCUERNAS Y BARRA

Para mantener la salud, debemos prestar atención a lo que hacemos y de qué forma lo hacemos. Un componente principal de la salud son las buenas prácticas sanitarias. La práctica de buenas prácticas de salud incluye la realización de ejercicio diario, la reducción del agobio, el mantenimiento de una buena dieta, el mantenimiento de un peso razonable y el control regular de la propia salud a través del autocontrol y las pruebas. Estos tres componentes de la buena salud pueden contribuir en gran medida a mejorar la salud y prevenir la aparición de muchas enfermedades. Además de esto, hacer estos cambios en el estilo de vida puede tener un efecto beneficioso en otras áreas de su salud y en su relación con los demás.

Cuando se usa el cloro como desinfectante, el producto químico reacciona con cualquier material orgánico con el que entra en contacto, provocando un fragancia y un sabor similares a los del cloro. El producto sanitario más habitual que contiene este desinfectante es Chlorox. Este producto se vende por norma general con el nombre de "lejía" y se considera seguro para el uso doméstico, aunque se han registrado casos apartados de irritación y sensibilización de la piel en ciertas circunstancias. Otros desinfectantes habituales en el campo de los productos sanitarios son Chlorox, Chloroxapal, Oxapal y Purel. La concentración de cada uno de ellos de estos desinfectantes varía, y la manera en que reaccionan a los productos químicos y a los organismos asimismo varía. Para determinar si un desinfectante es apropiado para una aplicación concreta, póngase en contacto con el organismo sanitario local, provincial o territorial. Una prueba fácil para saber si es necesario emplear un desinfectante es hervir el agua por encima del nivel más alto de cloro que el producto admite. El agua hirviendo le va a dar una estimación de la cantidad de polución presente y puede emplearse como guía. No obstante, si no está seguro de la potencia de un desinfectante, debe ponerse en contacto con su organismo sanitario local para que le ayude. Ciertos ejemplos de desinfectantes para superficies duras son el papel para cavidades, el Hardiplank, la zeolita líquida y los polímeros sin pintura. Estos productos se emplean frecuentemente en aplicaciones de limpieza residencial y suelen ser seguros para el empleo doméstico siempre que se utilicen según las instrucciones del fabricante.