PRODUCTOS DE BANCO DE EJERCICIOS

La salud, conforme la definición de la Organización Mundial de la Salud, es un "equilibrio ordenado de cuerpo-mente-espíritu" que afecta a la salud del individuo, en su relación con el resto y en su capacidad para participar en la comunidad. Se han usado distintos enfoques para delimitar la salud. Estos enfoques incluyen el examen físico de una persona y su entorno; los tratamientos médicos basados en el diagnóstico y las recomendaciones de un equipo de atención sanitaria; y los tratamientos psicosociales, como el asesoramiento y la terapia. El objetivo de la salud es sostenerla, retrasar la progresión de la enfermedad, prevenirla y mejorar la calidad de vida del individuo, la familia, la comunidad y la sociedad.

Cuando se emplea el cloro como desinfectante, el producto químico reacciona con cualquier material orgánico con el que entra en contacto, provocando un fragancia y un sabor similares a los del cloro. El producto sanitario más común que contiene este desinfectante es Chlorox. Este producto se vende en general con el nombre de "lejía" y se considera seguro para el empleo familiar, si bien se han registrado casos apartados de irritación y sensibilización de la piel en ciertas circunstancias. Otros desinfectantes frecuentes en el campo de los productos sanitarios son Chlorox, Chloroxapal, Oxapal y Purel. La concentración de cada uno de ellos de estos desinfectantes varía, y la manera en que reaccionan a los productos químicos y a los organismos también cambia. Para determinar si un desinfectante es apropiado para una aplicación concreta, póngase en contacto con el organismo sanitario local, provincial o bien territorial. Una prueba sencilla para saber si es necesario utilizar un desinfectante es hervir el agua sobre el nivel más alto de cloro que el producto admite. El agua hirviendo le va a dar una estimación de la cantidad de polución presente y puede usarse como guía. No obstante, si no está seguro de la potencia de un desinfectante, debe ponerse en contacto con su organismo sanitario local para que le asista. Ciertos ejemplos de desinfectantes para superficies duras son el papel para cavidades, el Hardiplank, la zeolita líquida y los polímeros sin pintura. Estos productos se usan frecuentemente en aplicaciones de limpieza residencial y suelen ser seguros para el empleo familiar toda vez que se utilicen conforme las instrucciones del fabricante.